Investigadores del Centro Nacional de Investigación de Pesca y Acuicultura destacan que los indicadores oceanográficos se mantienen en rangos normales y descartan afectaciones en las capturas nacionales
CARACAS.- El Centro Nacional de Investigación de Pesca y Acuicultura (CENIPA), ente adscrito al Ministerio del Poder Popular de Pesca y Acuicultura, mantiene un riguroso seguimiento oceanográfico sobre los efectos del fenómeno climatológico El Niño —denominado en la actualidad como "Súper Niño"— para evaluar de manera preventiva su posible impacto en la fauna, la flora y el sistema productivo pesquero y acuícola de Venezuela.

Durante una intervención en el programa Entrevista iNoticias, transmitido por Canal i, los especialistas Dilcia Morales, bióloga marina e investigadora, y Alexis Bellorín, experto en monitoreo oceanográfico mediante sensores remotos, expusieron los balances técnicos respecto al comportamiento del clima y la actividad pesquera en las aguas territoriales.
Dinámica del fenómeno y monitoreo ambiental
En primer lugar, Alexis Bellorín explicó que El Niño responde a una oscilación climática natural del Océano Pacífico caracterizada por distintas etapas: la fase cálida (El Niño), la fase fría (La Niña) y la fase neutra. Señaló que la alteración en las temperaturas superficiales del mar influye directamente en los patrones de viento y presión atmosférica a través de teleconexiones oceánicas.

No obstante, la representación del CENIPA precisó que, tras las evaluaciones semanales de satélites y muestras in situ, los indicadores de temperatura superficial del mar y los procesos de afloramiento en zonas clave —como el oriente venezolano y el Golfo de Falcón— se mantienen dentro de los parámetros de normalidad. De igual manera, subrayaron que las teleconexiones entre el Pacífico y el Caribe suelen presentar un desfase de varios meses, por lo que cualquier variación eventual se manifestaría de forma paulatina.
Garantía de soberanía alimentaria y producción nacional
Por su parte, Dilcia Morales enfatizó que los programas permanentes del organismo —como la Micro Misión Sardina, Pulpo, Tahalí y Cangrejo Azul— permiten monitorear de forma integral el peso, la talla y las fases reproductivas de las especies estratégicas. En ese sentido, aseveró que las investigaciones científicas actuales no reflejan evidencias de alteraciones drásticas en los volúmenes de captura ni en la disponibilidad de los recursos.

Asimismo, los voceros resaltaron el rol determinante de la acuicultura nacional en rubros de exportación y consumo local, tales como el cangrejo azul en el estado Zulia, la trucha arcoiris en Mérida, el coporo y la cachama en los Llanos, complementados con proyectos de especies ornamentales y macroalgas en la Isla de Coche.

Estrategias de gestión y formación comunitaria
Finalmente, los investigadores del CENIPA reafirmaron su compromiso con el desarrollo sostenible, el respeto a las temporadas de veda y la soberanía alimentaria del país. A fin de fortalecer la capacidad de respuesta ante el cambio climático, la institución continúa desplegando programas educativos y diplomados de formación dirigidos a las comunidades de pescadores de todo el territorio nacional.