Activado plan de monitoreo científico en Venezuela ante inminente impacto del fenómeno “Súper Niño”
El Ministerio de Pesca y Acuicultura junto al CENIPA articulan estrategias de mitigación con la comunidad científica para proteger la soberanía alimentaria.
Modelos climáticos proyectan un 97 % de probabilidad de que el evento de alta intensidad se extienda hasta el primer trimestre del próximo año.
CARACAS. El Ministerio del Poder Popular de Pesca y Acuicultura, a través de su Centro Nacional de Investigación de Pesca y Acuicultura (CENIPA), puso en marcha un plan integral de acción y mitigación frente a las proyecciones meteorológicas que alertan sobre la consolidación del fenómeno "El Niño" en su variante de gran intensidad, denominada "Súper Niño". Los modelos climáticos otorgan un 97 % de probabilidad a la permanencia de este evento hasta el primer trimestre del próximo año.

Durante una videoconferencia de alto nivel que reunió a un equipo multidisciplinario de científicos y docentes, se analizaron los patrones históricos de los periodos 2015-2016 y 2024. Los especialistas advirtieron que los ecosistemas continentales y de agua dulce enfrentan la vulnerabilidad más crítica, dado que los incrementos térmicos y el déficit de precipitaciones generan impactos directos e inmediatos sobre la biodiversidad acuática.
Amenaza en aguas continentales y dinámicas marinas
En la pesca continental y la acuicultura, las regiones de los Llanos ya registran temperaturas superiores a los 32 °C. Esta elevación térmica en represas y cuerpos de agua dulce eleva exponencialmente el riesgo de eventos de mortandad masiva de especies, emulando patrones observados en países de la región como Colombia y Brasil.
Respecto al entorno marino, los investigadores explicaron que, aunque la manifestación plena de los impactos suele presentar una inercia de hasta ocho meses, ya se detectan anomalías hidrológicas. Entre estas destacan la presencia de aguas turbias, la pérdida de fuerza en las corrientes de surgencia y la incursión de masas de agua procedentes del Caribe Central, factor que podría detonar la llegada masiva de medusas y sargazo. Bajo este escenario, especies prioritarias para el consumo nacional como la sardina y el pulpo permanecerán bajo estricta vigilancia científica.

A pesar de las condiciones adversas, los expertos destacaron que las poblaciones de sardina mantienen niveles de biomasa estables, fruto de las medidas de ordenamiento y gestión pesquera aplicadas en el país, lo que demanda un apego riguroso a la normativa vigente durante la contingencia.
Protocolo de respuesta y articulación territorial
Para hacer frente a las amenazas identificadas, el comité técnico acordó un protocolo de actuación enfocado en tres ejes estratégicos:
- Monitoreo ambiental continuo: Seguimiento semanal de variables fisicoquímicas y biológicas, tales como la temperatura del agua, los niveles de oxígeno disuelto, la densidad fitoplánctica y la operatividad de las redes de pesca.
- Alertas tempranas y formación comunitaria: Despliegue de un programa de comunicación proactiva y capacitación dirigido a pescadores y acuicultores para su integración en esquemas de monitoreo participativo, garantizando la prevención territorial y la estabilidad del sector.
- Comité Científico Presencial: Celebración de una mesa de trabajo presencial durante la próxima semana para redactar el documento de posicionamiento científico formal que definirá las directrices de adaptación y mitigación a escala nacional.
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Con el despliegue de esta hoja de ruta, las autoridades de la cartera pesquera y el CENIPA ratifican el uso del conocimiento científico como pilar para la sostenibilidad de los recursos hidrobiológicos y la protección de la soberanía alimentaria venezolana ante los retos del cambio climático global.